Quiénes son las muchachas secuestradas?
Amanda Berry
Amanda Berry
estaba a punto de cumplir 17 años cuando desapareció en Cleveland, Ohio, el 21
de abril de 2003. Lo último que se supo de ella es que llamó a su hermana para
decirle que volvía en coche a casa desde el trabajo, un restaurante de la
cadena de Burguer King. Nada más.
En casa no
había nadie cuando ella, supuestamente, llegó, se cambió de ropa y volvió a
salir. A la semana de desaparecer, su madre, Louwanna Miller, recibió la
llamada de un hombre que aseguraba que Amanda estaba bien y que la volvería a
ver pronto. Este hombre nunca volvió a llamar pero usó el teléfono móvil de
Amanda y fue localizada la llamada en el mismo Cleveland.
Sin embargo,
Lowana Miller no dejó de buscarla en ningún momento, ni siquiera antes de
fallecer, hace siete años, con 43 años de edad, y por un ataque al corazón. Esa
misma semana había insistido en que "sentía que su hija estaba viva".
La policía
siempre consideró este caso como un secuestro e incluso practicó las pruebas de
ADN a un cadáver que se encontró en Wisconsin, en noviembre de 2008, y que se
pensó podría ser Amanda.
Diez años
después, y gracias a la intervención de un vecino, Charles Ramsey, Amanda ha
sido liberada junto con otras dos chicas que también fueron secuestradas en
2002 y 2004.
Las tres
chicas han sido trasladas al hospital junto con la hija de Amanda, de seis
años, que al parecer la tuvo con su secuestrador.
Gina DeJesus
El 2 de
abril del 2004, Georgina 'Gina' de Jesús, una adolescente de 14 años, caminaba
con un amigo a casa tras terminar su jornada escolar. Al llegar a la esquina de
la 105 West Street con la Avenida Lorain, Gina se separó de su amigo, quien la
vio por última vez en una cabina telefónica ubicada en ese lugar. Desde
entonces no se volvió a saber de ella, hasta ser encontrada con vida, junto a
otras dos desaparecidas, por la policía este martes en una vivienda de
Cleveland (Ohio), donde había permanecido secuestrada.
La policía
local inició la investigación después de que sus padres la declararan
desaparecida. El último lugar en el que había sido vista estaba a unas pocas
calles del sitio en el que Amanda Berry había desaparecido un año antes y a
tres kilómetros de dónde la adolescente había crecido.
Nueve años
le ha llevado a Nancy Ruiz volver a ver a su hija, a la que durante años creyó
víctima de una red de tráfico de personas. "Siempre lo he dicho desde el
principio, ella fue vendida al mejor postor", dijo su madre en el
aniversario de la desaparición de su hija en 2012.
Hoy, sus
familiares afirman que la ahora joven de 23 años "está bien, y con muy
buen espíritu", ha señalado a los medios locales Sandra Ruiz, familiar de
la víctima. "Preguntó por su hermano y hermana y sus sobrinos con los que
vivía", ha indicado a la prensa Sheila Figaro, prima segunda de Gina.
Figaro ha
asegurado que su familia nunca se rindió ni dudó que encontrarían a su prima
con vida. "No pude contener mis lágrimas", ha agregado en un
informativo local.
"La
historia de Gina es una razón para nunca perder la esperanza ni la fe", ha
señalado Sandra Ruiz.
Una chica
hispana, de 1.55 metros de estatura y 67 kilos, con ojos y cabello castaños,
usando una chaqueta blanca, un jersey azul cielo, vaqueros azules y una camisa
color crema, es como el cartel de desperecidos del FBI la describía. En el
documento también se detallaba una marca de nacimiento en su pierna izquierda y
sus dos pendientes en la oreja derecha.
En 2006, las
autoridades indicaron que tenían dos sospechosos bajo investigación, en
septiembre de ese año ambos hombres fueron arrestados, pero por otros cargos no
relacionados con el secuestro.
Uno de los
sospechosos era un delincuente sexual condenado por nueve casos en 20 años. En
su propiedad, registrada por la policía al recibir una pista que indicaba que
en su patio podría estar enterrado el cadáver de DeJesus, se encontraron
evidencias de diversos casos, pero la policía no halló ninguna pista que
pudiera indicar el paradero de la adolescente.
Amigos y
familiares de Gina se reunieron la noche del octavo aniversario de su
desaparición en el lugar donde la chica fue vista por última vez y protestaron
en contra del tráfico de menores. "La comunidad no tiene conciencia de esta
situación", señaló entonces Félix De Jesús, el padre de la menor, en esa
noche de aniversario. "Y no sólo en la ciudad de Cleveland, sino en todos
los Estados Unidos", y señaló que era ajeno a la problemática, pero tras
ocho años esperando noticias de su hija le "habían abierto los ojos".
Michelle
Knight
Michelle
Knight es una de las tres jóvenes encontradas con vida en Cleveland tras más de
una década de secuestro y de la que menos información se tiene.
Knight, de
30 años ahora, desapareció el 30 de agosto de 2002 y fue vista por última vez
en casa de su prima. La desaparición de Michelle no causó tanto impacto
mediático como la de la de Amanda Berry y Gina DeJesus. Fue secuestrada a los
21 años, cuando era mayor de edad, y su familia pensó que se había marchado por
su propia voluntad debido a que le habían quitado la custodia de su hijo, según
informa el diario 'The Plain Dealer' de Cleveland.
Su abuela,
Deborah Knight, explicó que la policía y los trabajadores sociales les
recomendaron que dejaran de buscar a Michelle porque era muy posible que se
hubiera marchado.
Pero la
madre de Michelle, Barbara Knight, afirmaba que su hija estaba cerca y que
nunca llegó a creer que se hubiera ido sin dejar ninguna pista, sin al menos
una llamada de teléfono.
Barbara
Knight, que ahora vive en Florida, asegura que mucho después de que la policía
dejase de buscar a Michelle ella había continuado con la búsqueda colgando
carteles por Cleveland y que, incluso después de haberse cambiado de estado,
había vuelto con frecuencia para continuar por su cuenta.
Knight
asegura que hace unos años, en una zona comercial, creyó ver a su hija andando
junto a un hombre mayor que le agarraba del brazo. Gritó el nombre de Michelle,
pero la mujer no se dio la vuelta.
La noche del
lunes, ni Deborah ni Barbara Knight habían recibido noticias de la policía y
recopilaban la información que podían gracias a los medios.
Barbara
Knight dijo que esperaba que la policía hubiese identificado bien a su hija, ya
que no soportaría regresar a Cleveland para encontrar que Michelle seguía
perdida.
"Estoy
rezando para que sea ella. Volverá conmigo para poder ayudarla a recuperarse de
todo por lo que ha pasado", decía Knight. "Han ocurrido muchas cosas
durante estos años. Michelle tiene una hermana pequeña a la que aún no conoce.
La he echado mucho de menos".